Pasa en todos los majors: algunos de los nombres más importantes no llegan al fin de semana y son noticia por lo que no quieren serlo. El Open en Royal Portrush no fue diferente, aunque esta vez no hubo muchos de esos, sino más bien nombres que venían jugando bien y algunas estrellas venidas a menos que no pasaron el corte.
Más allá de que han bajado mucho su rendimiento, siempre sorprende que Brooks Koepka, Cameron Smith y Patrick Reed no sean protagonistas. Sobre todo Reed, que este año había mostrado buen juego al terminar a dos del playoff en Augusta. Koepka sigue sin encontrar su mejor forma y Smith parece casi un exjugador. Joaquín Niemann volvió a no poder demostrar en un major todo lo bueno que hace en el LIV, y ya hablamos del mal final del viernes que lo dejó afuera por un golpe.
Adam Scott soñó desde muy pequeño con levantar el Claret Jug. Tuvo su chance en 2012 y la dejó pasar. En Portrush jugó muy mal y quedó fuera del corte por muchos. Collin Morikawa sigue cambiando de caddie y el resultado es el mismo. No está pegando bien y su juego sobre el green no lo salva nunca. Patrick Cantlay es otro que hace rato no encuentra su mejor nivel.
Entre los que venían jugando bien y solo jugaron dos días encontramos a Ryan Fox, Aldrich Potgieter, Ben Griffin y Brian Campbell. Todos estos deberán esperar un año para ver si Royal Birkdale los trata mejor.