Las noticias no son muy buenas para el resto del field: Scottie Scheffler es el líder del campeonato. Y para colmo, fue el mejor sobre el green en las primeras dos rondas.
Siempre se dice que hay que tener suerte con los horarios en el Open, pero esta vez fue parejo para todos. Hubo lluvia fuerte a la mañana y a la tarde ambos días, y en ambas jornadas los que terminaron bien tarde lo hicieron con el mejor clima.
El jueves sopló más fuerte, y los nervios de la primera ronda se hicieron notar. Fueron cinco jugadores los que cerraron con -4, y a un golpe quedó el mejor del mundo. Scheffler no había hecho mucho desde el tee, pero cerró con dos birdies en los últimos tres hoyos para acercarse a los líderes.
El viernes amaneció ideal: poco viento, algo de sol y la cancha lista para buenos scores. Brian Harman, campeón en 2023, se despachó con una ronda de 65 golpes para poner -8 en el tablero. Haotong Li, uno de los líderes del jueves, repitió 67 e igualó a Harman.
En los grupos de la tarde apareció Matt Fitzpatrick, que abrió sus segundos 9 hoyos con cuatro birdies consecutivos para tomar dos de ventaja. Al final firmó 66 y -9, que parecía suficiente… pero Scheffler tenía otros planes.
Igual que el jueves, bajó el 16 y 17 para llegar a -10, y bien pudo terminar con otro birdie. No ha estado preciso desde el tee, pero es el que más cerca ha dejado la bola al hoyo con sus approachs y el que menos putts necesitó en las dos primeras rondas.
Como decía al principio: cuando Scheffler emboca, son malas noticias para todos.
McIlroy tuvo muchos problemas desde el tee y peleó ambos días para quedar a 7 del líder. DeChambeau se recuperó de un muy mal 77 con un 66 el viernes y pasó con lo justo. Rahm nunca pudo arrancar y arranca el fin de semana a 10 golpes.
Solo queda saber si juegan todos por el segundo puesto. El clima promete buen tiempo y, si se cumple, será muy difícil que Scheffler deje escapar este Open.