EAST LOTHIAN, ESCOCIA – No se la pueden perder. A una hora al este de Edimburgo, esta zona de East Lothian tiene varias canchas que valen la pena, siendo Muirfield sin dudas la más famosa, pero North Berwick es una de esas joyas que hay que jugar alguna vez. Eso sí: vayan preparados para ver cosas que nunca vieron antes en una cancha de golf.
Ubicada a orillas del mar, la cancha abre con un par 4 donde no se puede pegar driver y el segundo golpe es hacia arriba, viendo solo la bandera. Sigue un par 4 bravo con el mar a la derecha, y ya en el 3 encontramos el primer obstáculo curioso: un par 5 corto en el que hay que pasar una pirca con el segundo golpe, ubicada unas 100 yardas antes del green. En esa parte del recorrido me gustó mucho el par 3 del hoyo 4 y el par 5 del 9, pero sin dudas los segundos nueve son todavía mejores.
La vuelta abre con un muy buen par 3, sigue con un peligroso par 5 que apenas dobla a la izquierda, y el 12 es uno de los hoyos que más me gustó: un par 4 de 426 yardas que requiere dos golpes perfectos, sobre todo el tiro al green, que está ubicado cerca del mar. El 13 vuelve a sorprender: otra pirca, pero esta pegada al green y corriendo a lo largo del costado derecho. Esto obliga a jugar el segundo golpe con mucha atención, porque quedar pegado a la pirca significa declarar injugable. El costado derecho del green además tiene dunas altas que castigan la errada por ese lado. El 15 es el Redan original, mientras que el 16 debe tener uno de los greens más difíciles del mundo para alcanzar con el approach. La cancha cierra con dos pares 4: uno muy difícil (17) y uno muy sencillo (18).
Si están por Edimburgo, no lo duden: vayan a North Berwick. Me lo van a agradecer.
