Es casi lo más esperado cada dos años. Nada se compara a la Ryder Cup y los jugadores lo saben. El público lo sabe. Por desgracia, la PGA of America no lo previó.
Hace 12 años Bethpage Black fue designada como sede de la Ryder Cup de 2025 y lo primero que todos dijeron fue que el público de Nueva York iba a volver locos a los europeos. Era lógico pensar en una buena campaña de marketing para que el público alentara dentro de límites razonables, pero en lugar de eso la PGA of America contrató a una comediante que incitaba al público en la tribuna del 1 a gritar “fu** Rory”. La cordura llegó después del primer día, cuando esta persona fue echada, pero ya no había tiempo para nada. Parte del público se la agarró con McIlroy, su mujer y todo el equipo europeo. No dio buenos resultados en los dos primeros días y la paliza que se comieron los locales fue memorable. Tanto que el precio de la reventa de entradas para el día final cayó casi hasta el piso.
Una vergüenza que la Ryder Cup no se merece. Un papelón que la PGA of America no se puede permitir.
