Última entrega del año de nuestro Golf Los Lunes, dedicada a lo que sucedió en este 2025 que se nos termina. También llegamos al final del primer cuarto de este siglo y debo confesar que pasó rápido. Hagan el ejercicio conmigo y vuelvan al 31 de diciembre de 1999, cuando despedíamos al siglo XX. Eran épocas de televisión analógica, tiempos en que Amazon vendía libros y el e-commerce era un sueño de pocos; no había redes sociales y Facebook era solo una idea en la mente de un tal Zuckerberg; Tiger había ganado su segundo major y nadie soñaba con ver lo que vimos; Sampras y Agassi mandaban en el tenis y nadie sabía quiénes eran Federer, Nadal y Nole; faltaban siete años para la llegada del primer iPhone y Manu Ginóbili sonaba solo en la cabeza de Ale Pérez, que me taladraba diciendo que ese bahiense iba a ser un fenómeno. Ni hablar de pensar que podría existir Lionel Messi.
No nos pongamos nostálgicos y miremos a lo que viene con buenas expectativas. No pensemos en 2050 y tratemos de imaginar qué nos traerá 2026 en materia de golf.
Puesto a escribir esta editorial, no veo muchos cambios en el mundo del golf para el próximo año. No aparece en el firmamento un acuerdo entre el LIV y el PGA Tour, no veo a nadie capaz de arrebatarle el liderazgo a Scheffler en el tope del ranking mundial, no creo que el equipo internacional pueda hacerle fuerza a los estadounidenses en la Presidents Cup que se jugará en Chicago, y suena lógico pensar que continuará el dominio de las asiáticas en el Tour femenino.
En cuanto a majors se refiere, las canchas de 2026 me gustan y mucho. Augusta siempre trae el drama del Masters; el PGA Championship viajará al noreste para jugarse en Aronimink; el US Open volverá a Shinnecock Hills y el Open se disputará en Inglaterra, esta vez en una de mis favoritas: Royal Birkdale, donde Spieth logró la victoria en 2017.
Nada muy novedoso nos espera en 2026, pero, amigo lector, no se decepcione. Su problema está lejos de lo que pasa en el gran mundo del golf. Su verdadero sueño es mejorar su juego y ganarle el partido a sus amigos, y le aseguro que no hace falta mucho para que eso suceda. Solo dedíquele un poco más de tiempo, piense antes de ejecutar cada golpe, asegúrese de estar apuntando bien, comprométase con el tiro y no tome riesgos innecesarios. Verá entonces cómo este 2026 será mucho mejor.
Para el año que llega seguiremos con ustedes, aunque con algún cambio en el formato. Eso llegará a partir del lunes 19 de enero. Mientras tanto, les deseo una muy Feliz Navidad junto a sus familias y que 2026 sea el mejor año de todos.
Solo recuerde llevarla por el fairway y que los birdies le ganen a los bogeys (dentro y fuera de la cancha).

