La historia la contamos durante nuestra transmisión del Arnold Palmer Invitational en Golf Channel. Rory McIlroy jugó las primeras tres rondas del torneo con el nuevo modelo de driver y maderas de Taylor Made, solo para no sentirse muy conforme con su rendimiento y querer usar en la ronda final el modelo anterior. El único problema es que el torneo se jugaba en Orlando y sus viejos palos estaban en su casa en Jupiter. En otros tiempos esto hubiera sido un inconveniente, pero hoy Uber soluciona estas cosas. La historia es que a las 7 de la tarde del sábado le sonó en su teléfono al conductor un requerimiento para pasar a buscar a alguien en Trump National Golf Club Jupiter, algo que no lo sorprendió porque conocía el lugar de haber ido varias veces.
En una entrevista con golf.com contó que “La seguridad es muy buena y que una persona te acompaña hasta el lugar en donde tenés que levantar al pasajero y luego te acompaña para estar seguro de que te fuiste de la propiedad”. El tema era que esta vez no se trataba de una persona sino de un paquete. Los palos estaban enfundados en un cover camuflados y Aquaman, asi se lo conoce en Uber por su parecido con el super héroe, emprendió el viaje a Orlando, pero antes de partir la seguridad lo puso en el teléfono con McIlroy. “Me pidió que maneje con cuidado, que estaba muy agradecido y que me iba a estar esperando en la puerta para recibir los palos. Me dijo además que lo llame cuando estuviera llegando para salir a recibirme”, dijo el conductor para agregar, “Paré apenas salí del club para cargar nafta, comprar un sándwich y tomarme un Red Bull porque era tarde y tenía más de dos horas de viaje”. A pocas cuadras de llegar hizo el llamado, Rory atendió y le dijo que lo estaba esperando afuera. La entrega se hizo sin problemas y a los 660 dólares que fue el costo del viaje, McIlroy le dio 330 de propina. Cuando le preguntaron a Aquaman si se había sacado una foto con McIlroy dijo con cierta tristeza, “Se la iba a pedir, pero me dio vergüenza”.
