En el mismo momento en que la PGA de América sorprendió a todos designando a Keegan Bradley como capitán del equipo de Estados Unidos para la próxima Ryder Cup, comenzaron las especulaciones sobre la posibilidad de que Bradley tenga el doble rol de capitán y jugador. Empecemos por el principio: el último capitán/jugador de EE.UU. fue Arnold Palmer en 1963. Hoy, esa doble función parece difícil de llevar adelante.
Cuando Bradley fue designado, se le preguntó por la posibilidad de desempeñar ambos roles, y su respuesta fue clara: “Yo no me voy a elegir a mí mismo, y para terminar jugando deberé quedar entre los seis que clasifican en forma automática”, dijo.
El año pasado, para la Presidents Cup, Bradley fue elegido como uno de los vicecapitanes por Jim Furyk para ayudar en Canadá, pero en el mismo momento en que el jugador se metió en el equipo, Furyk lo relevó del cargo. “No era justo para Keegan ni para el equipo que tuviera las dos funciones. Hablé con él y le pedí que se enfocara en su tarea de jugador”, explicó Furyk, quien comandó al equipo hacia la victoria en Royal Montreal.
Hasta la semana pasada, Bradley estaba en el puesto 18 del ranking de la Ryder Cup, pero su victoria en el Travelers lo catapultó al noveno lugar del escalafón, aumentando considerablemente sus chances de quedar entre los seis primeros. Realmente creo que, si termina los playoffs dentro del top 10, el resto de los jugadores lo va a sentar para decirle que tiene que jugar. Pero también creo que hoy en día las dos funciones no son compatibles.
Basta recordar que muchas veces, mientras aún se disputan los partidos de dobles por la mañana, ya se realiza el sorteo de los partidos de la tarde. Y aunque ese sorteo sea a sobre cerrado, el capitán debe estar atento a cómo jugaron los de la mañana, si alguno está cansado, si alguno prefiere no jugar por algún motivo, etc. Todo esto no lo puede supervisar alguien que está en el campo. Tampoco sería lógico que Bradley se arme el equipo para no jugar ni viernes ni sábado solo para estar pendiente de estas cuestiones.
El último en intentar algo similar fue Tiger Woods en la Presidents Cup jugada en Australia. No solo el equipo de EE.UU. llegó en desventaja a los individuales del día final, sino que Tiger se puso en el primer match —algo que todos sabíamos que iba a suceder— para poder ir luego a ver el resto de los partidos. No parece la mejor opción.
Nadie sabe qué pasará si Bradley clasifica de forma automática o queda muy cerca de ese top 6. Si esto sucede, creo que no será el capitán, y algunos dicen que Tiger sería su reemplazo. Tiger había sido el elegido por la PGA de América en una primera instancia, pero declinó la invitación. Bradley sabía esto y, antes de aceptar el cargo, lo llamó. Ambos tuvieron una larga charla en la que Tiger le explicó por qué no había aceptado y le aseguró que estaba disponible para lo que necesitara.
¿Aceptaría Tiger a fines de agosto, con solo un mes por delante y con prácticamente todo el trabajo previo ya realizado? ¿Podría ser finalmente Fred Couples el capitán de Ryder que nunca fue?
No falta tanto para conocer el desenlace de esta novela, pero sí creo que dos cosas van a suceder: la primera es que Bradley va a formar parte del equipo, y la segunda es que no será capitán y jugador al mismo tiempo.