Solo uno de nuestros cuatro representantes logró pasar al fin de semana en el Open, y ese fue el venezolano Jhonattan Vegas.
El comienzo fue auspicioso para Nico Echavarría, que en su debut en el Open abrió con dos birdies en los primeros dos hoyos, pero jugó del 8 al 11 en +4 y cerró con una tarjeta de 72 golpes. El viernes jugó por la tarde y esta vez fue el arranque lo que lo complicó: tiró fuera de límites desde el tee del hoyo 4 y sumó un bogey en el par 5 del 7. Siguió peleando, pero terminó con 74 y un total de +3, a dos del corte.
Carlos Ortiz tuvo un mal cierre el jueves, con tres bogeys en los últimos tres hoyos para 75. Sabía que necesitaba una buena vuelta el viernes y firmó 70, con una espectacular embocada desde afuera en el 18, pero no fue suficiente y también quedó a dos golpes del corte.
Más doloroso fue lo de Joaquín Niemann, que anotó tres bogeys en los últimos cinco hoyos y quedó afuera por uno solo. Subió el 18 desde el centro del fairway: había pegado un drive perfecto y tenía apenas 141 yardas al hoyo, pero falló el green a la derecha, jugó un buen approach a poco más de un metro… y falló el putt que lo hubiera metido en el fin de semana.
Vegas, por su parte, jugó muy tarde el jueves y cerró con un gran birdie en el 18 —uno de apenas cuatro birdies en ese hoyo durante la primera jornada— para firmar 72. El viernes hizo su único bogey en el par 5 del 7 tras dejar el drive en un bunker. En la vuelta anotó birdies en el 10 y 11, y cerró con pares. Va even par, a 10 del líder, pero un buen fin de semana podría meterlo en el top 10. Compartirá salida con Phil Mickelson, un incentivo más para jugar bien.