Llega esta parte del año y las escuelas clasificatorias para los diferentes tours empiezan a llegar a su fin. El resultado para los nuestros no ha sido muy bueno.
Ninguno de nuestros jugadores logró la promoción del PGA Tour Américas al Korn Ferry Tour, y tampoco ninguno de los que jugaron allí consiguió una de las 20 tarjetas para el tour mayor. Los que trataron de jugar la escuela quedaron eliminados en la primera etapa. Otro grupo optó por darle una chance al DP World Tour, y cuando reciban esta edición de Golf los Lunes se estará disputando la cuarta ronda de la final en España, que se juega a 108 hoyos. Hasta allí llegaron Andrés Gallegos, Vicente Marzilio y Julián Etulain, quienes, luego de las primeras tres rondas, no estaban dentro de los top 20 que aseguran un lugar en el circuito del Viejo Continente.
De no quedar en ese grupo, tendrán status en el Challenge Tour, lo cual al menos les dará un circuito donde poder jugar, pero para ello deberán terminar lo más arriba posible para contar con el llamado status full.
Hasta aquí, la radiografía de lo sucedido indica que para 2026 tendremos en el PGA Tour solo a Emiliano Grillo. Teníamos también a Alejandro Tosti, pero nada se supo del rosarino desde el mes de julio. El Barracuda Championship fue su último evento, porque estando en la cancha de práctica del 3M Open, torneo siguiente, Tosti se retiró y no volvió a jugar, perdiendo así toda chance de salvar su tarjeta.
He tratado de averiguar las razones de su ausencia, pero el tour no ha dado ninguna información. Cuando hay una suspensión, el PGA Tour jamás la comunica, y es posible que ese sea el motivo por el que Tosti dejó de jugar. Una lástima, porque es uno de esos jugadores con extraordinarias condiciones, pero cuya personalidad lo lleva a cometer errores que, en el tour, no tienen lugar.
En el Korn Ferry Tour solo tendremos a Jorge Fernández Valdés, y luego de varias temporadas en la segunda división del golf estadounidense, me parece que ya está listo para dar el salto. Un gran jugador, dueño de un swing exquisito, que ha tenido varias oportunidades de subir al tour grande, pero que por distintas circunstancias no lo ha podido concretar. Este 2026 debería ser su año.
En el PGA Tour Américas tendremos la mayor cantidad de jugadores, pero no se crean que son tantos. No muchos tienen status full allí; el tour es caro para jugar y las bolsas no son tan grandes. Solo con un año excepcional se puede terminar mano a mano en términos de dinero. Para que tengan una idea de lo que hablo, este año quien terminó en el 10.º lugar del ranking sumó algo más de 64 mil dólares.
Jugar por Latinoamérica no es barato, y por Canadá, menos.
Así está la foto de nuestro golf profesional en el mundo. Ojalá se puedan meter bien arriba los que están jugando en Europa, pero está claro que llegar a los grandes tours es muy difícil.
